El periodista Juan Barrenechea creó en 2001 Mylodón Records en Hualqui. Un sello discográfico, que su creador define como de “realismo mágico”. La casa musical dedicada al rock progresivo tiene un catálogo con unos 70 discos, de 40 bandas chilenas y extranjeras. Barrenechea narra lo que ha significado esta pasión y cómo Mylodón está acogiendo parte del patrimonio musical nacional, ya que este año logró firmar varias grupos como La Banda del Gnomo, Quilín, Motemey y Sol y Medianoche. Un logro enorme para un sello independiente que no tiene fines de lucro. Una historia que confirma que lejos de la capital del reino tabién se puede soñar.
El contrabajista Alejandro Ugarte trae el pulso de los 50 años de la Dixieland Jazz Band de Concepción, la agrupación más antigua del jazz penquista. Aunque apenas hace 11 años que Ugarte milita en la banda, en este programa recuerda los orígenes de la agrupación al alero de los Cap Swingers, con los legendarios Diógenes “Chocolate” Alarcón y Sergio Rojas, ya desaparecidos. Pero la banda está plenamente vigente y para celebrar este medio siglo, lanzó este año su primer disco que reúne algunos de sus éxitos en el dixie y la música de New Orleans. En este grupo aún permanecen Ramón Cifuentes, Francisco Martínez y Carlos Schmiling, trío fundador del combo jazzístico, junto a Camilo Sandoval, Luis Aguilera, Héctor Da Costa, Oscar Clavero y Luis Traverso.
Charlie Flowers trae desde Talcahuano las claves de la música negra (rap y hip-hop) con el discurso político-ecológico y social. Con 20 años de actividad en el cuerpo, Charlie narra su tránsito artístico en esta explosiva mezcla que nació en el soul y que derivó a una postura punk y electrónica. Con 12 discos grabados, la vocación de Flowers se ha mantenido inalterable para criticar la injusticia, las desigualdades sociales y económicas, la Iglesia Católica, el desastre ecológico, o lo que el llama “La dictadura de la dictadura” en el puerto. Pero Charlie ha íncorporado sones mapuches y sones tribales americanos arribando a lo que él llama “Aboriginal”, su más nuevo disco.
Estigma, una de las pocas bandas de rock progresivo de la ciudad, muestra algunas de sus señas. Néstor Santibañez, Ricardo Navarrete y Felipe Moreira, tres de sus cinco integrantes (los otros son Roberto Espinoza y Richard Velásquez) explican las claves sonoras de este proyecto que nació en el 2001 y que ya tiene grabados dos discos: “Rañikyllén” con una cosmovisión mapuche; y “Retrato de un sueño”, basado en una introspección personal y humana. Los músicos también muestran una original y creativa forma de difusión: sus discos se distribuyen en quioskos e incorpora una revista, iniciativa de una productora de Concepción. Una dignidad y respeto que hacía falta en la música penquista.
Claudia Melgarejo descubrió el canto campesino casi por casualidad. Y se arrimó a un mundo maravilloso, especialmente en el uso singular del canto y de la voz, resultado de un cotidiano social. Melgarejo explica el sentido de este canto y las otras miradas que deben posarse sobre estas expresiones. Con el espectáculo Las Tres esquinas, Claudia ha recorrido comunas campesinas de la región y también ha recogido el patrimonio de esas comunidades. Ella comparte sus ricas experiencias de vida y su sensibilidad con unos cautivadores ojos celestes.
Barrio Sur es un colectivo local que ha traído un pedazo de Uruguay con la pasión del candombe, del carnaval y de la murga. Marcos Burdiles, fundador de este grupo, narra el periplo de esta agrupación que tuvo su origen con el grupo Quillay, nacido en los años 80. Tras viajar a la capital charrúa el conjunto cayó atrapado por el sonido de los tambores y del cual no se han despegado hasta hoy. Más aún, tras retornar a Concepción y con la vida cambiada completamente, han creado una maravillosa escuela artístico-cultural enfocada hacia los jóvenes. Un trabajo que les ha dado logros importantes y un modo colectivo de hacer que emociona y encanta.
Julius Popper es una de las revelaciones del rock penquista. Desde el 2004 el conjunto es una de los más populares de la actualidad , y en esta ocasión dos de sus integrantes, Alejandro Venegas y Mauricio Santos, cuentan desde el origen de su curioso nombre (tomado de un explorador rumano que pasó a la historia como el exterminador de los onas en el sur chileno en el siglo XIX) a convertirse en cultores del blues, del rock latino y del pop. Con un repertorio original de canciones, el septeto que descolla por la estupenda voz de Venegas, han ido haciendo populares canciones como “Que la maten” o ”Señorita Moxicilina” . Qué les espera?. Nada más que grabar un disco y seguir ratificando su talento y originalidad.
La mano ajena, partió investigando las músicas de Europa del Este y del Mediterráneo y ha decantando hacia las músicas mestizas. Una sonoridad cautivante y de sincretismo, apropiándose de lo que ha ido apareciendo en el camino (sin descuidar la música latinoamericana). Rodrigo Latorre y el penquista Alvaro Sáez narran este alucinante viaje plasmados en dos discos, el más nuevo es “Radio Galena”, un álbum que propone nuevas direcciones: “una bala perdida de la sincronía de los tiempos”, como ellos mismos lo definen. Disco conceptual que rescata las radios galena, una nostalgia que invita a repensar algunas cosas, una visión de otro país, en suma un Chile que ya no existe, pero también remover conciencias y volver a algo más humano, mas vital, quizás más profundo. Musicalmente, el colectivo avanza ahora a nuevas texturas y profundiza en lo que había anunciado en su primerl álbum anterior sin perder la esencia de ser músicos chilenos.
Rodrigo “Peje” Durán es uno de nuestros artistas que viene de una gran familia musical. Abuelos y padres músicos, Rodrigo cuenta sus inicios desde el grupo “Los Pejes” y de qué manera fue armando sus particulares mundos sonoros entre el folclore y lo clásico, que definen su actualidad artística y que lo tienen como integrante de la Orquesta Sinfónica de Concepción (es chelista) y también en la banda Entrama. De paso conversamos sobre el Trío Terranova y su exitosa participación como compositor en Brasil, Austria y nuestro país. Un creador que mira la música como un oficio, como una tarea que se asume cuando nace en el horizonte.
Camp de G o Alvaro del Canto nos sorprendió con su primer disco. Desde la canción nos pusimos al día con un álbum cautivador, cuya poética magnífica era a lo menos estimulante y de alta calidad. Alvaro, que es profesor de lenguaje pero músico de vocación, desde 1987 comenzó a componer en forma callada y escondida y sus canciones se quedaron secretas. Pero llegó un momento en que ese mundo personal vio la luz, para suerte de todos. Por sus temas pasan Pedro Aznar, Spinetta, Silvio Rodríguez, Los Beatles, Daniel Campos o Pat Metheny, entre otros, pero filtrados por el talento de Alvaro. Pero de su primer álbum (imaginativo, metafísico y surrealista), Camp de G ahora trabaja en su segundo disco, que seguramente llegará teñido por el jazz, que es la música que tiene fascinado a Alvaro del Canto, materiales que servirán de soporte para el nuevo álbum. Ojalá.
El guitarrista Francisco “Pollo” Muñoz, protagonista del rock penquista desde hace ya unos 20 años, narra sus experiencias como socio y fundador de bandas como Emociones Clandestinas, Machuca, Los 4 amigos del Doctor, Peter Ron y Cuadrante 4.
Así como los Parra o Los Lecaros, Los Romero son una de las familias musicales de Concepción, una familia del jazz desde Ramón, sus hijos Moncho y Marlon, y luego Carla, su hermano Marlon, Pamela y su mamá, la cantante Patricia Valencia. Desde el piano, Carla cuenta esas historias familiares, aquellos inicios en la música que fueron de lo clásico al jazz. También nos narra sus actuales motivaciones artísticas, algo de sus dos discos que tienen un sabor local y una energía artística de búsqueda.
Cangaceiro, la banda más alucinante de fusión contemporánea que ha dado Concepción, muestra algunas de sus luces y motivaciones artísticas. Andy Urrutia y Néstor Santibañez, integrantes actuales de esta agrupación, argumentan sus búsquedas musicales y sonoras, esa “olla a presión” donde cabe de todo. Bueno no todo, rock, jazz, folclore, salsa, cueca y otros sabores en un explosivo y original cóctel que alguien definió como “Los King Crimson penquistas”.
Fabiola González, “La chinganera”, es la cuequera más popular y famosa de la zona. Sin guantes, con gracia y picardía, Fabiola nos cuenta sus descubrimientos folclóricos y especialmente su asombro con la “cueca brava” y la identidad que se produjo en ella. Llena de sentimientos profundos, “La chinganera” también describe ese mundo popular y nos da algunas de sus claves actuales.